Errores más comunes al contratar un seguro de bar y cómo evitarlos
martes 26 ago 2025

La hostelería es un sector con múltiples riesgos: desde incidentes con clientes hasta daños materiales en el local. Un error al elegir la póliza para tu bar puede derivar en graves problemas económicos o legales. Por ello, es fundamental conocer los fallos más habituales y cómo prevenirlos.
Además de la parte legal, está la realidad diaria: incendios en cocinas, caídas de clientes, robos o incluso interrupciones de actividad por causas externas. Un seguro bien diseñado permite afrontar estos imprevistos con mayor tranquilidad y garantiza la continuidad del negocio.
Y más allá de la prevención, conviene recordar que además de estar informado, siempre se puede comparar seguros para bares y restaurantes para ahorrar sin renunciar a la protección adecuada.
1. No comparar diferentes opciones de seguros
Un error muy común es contratar la primera póliza que ofrece la compañía habitual o la que recomiendan conocidos. Sin embargo, el mercado asegurador en España es amplio y variado. No comparar opciones significa perder oportunidades de obtener mejores coberturas y precios ajustados.
Existen notables diferencias entre aseguradoras en cuanto a exclusiones, límites y condiciones de indemnización. Por ejemplo, dos seguros que aparentemente incluyen responsabilidad civil pueden variar en el capital máximo asegurado o en el tipo de daños cubiertos.
La Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) recomienda siempre leer detenidamente las condiciones y contrastar varias alternativas. Solo así se puede tener una visión clara de lo que realmente ofrece cada póliza.
2. Elegir el seguro de bar solo por el precio más bajo
Optar únicamente por el seguro más barato es otro error frecuente. La presión por reducir gastos lleva a muchos hosteleros a elegir pólizas que luego resultan insuficientes.
Si bien es lógico intentar ahorrar, una póliza demasiado limitada puede dejar fuera coberturas fundamentales como la pérdida de beneficios tras un siniestro. Lo barato puede salir caro cuando ocurre un incidente real.
El equilibrio adecuado está en valorar el coste frente al nivel de protección. Invertir un poco más puede ser decisivo para evitar gastos mucho mayores en el futuro.
3. No identificar correctamente las necesidades del bar
Cada bar o cafetería tiene particularidades. No es lo mismo un local de copas con música en directo que una cafetería de barrio. Contratar un seguro estándar, sin tener en cuenta estas diferencias, es un error que puede salir caro.
Analizar el perfil del negocio permite detectar riesgos específicos: desde posibles altercados en locales nocturnos hasta mayor exposición a incendios en cocinas. No todos los negocios requieren las mismas coberturas.
Un seguro personalizado protege de manera más eficaz y reduce el riesgo de pagar por coberturas innecesarias.
Ejemplo de adaptar el seguro al tipo de local y clientela
Un bar en una zona turística puede necesitar mayor cobertura frente a reclamaciones de clientes extranjeros, mientras que un negocio de desayunos quizá deba priorizar daños eléctricos por el uso intensivo de cafeteras y hornos.
4. Omitir coberturas esenciales en el seguro de bar
Otro error común es pensar que con un seguro básico es suficiente. Hay coberturas que son prácticamente imprescindibles en la hostelería.
Entre ellas destaca la responsabilidad civil, que protege al empresario en caso de daños a clientes o terceros, y los daños materiales, que incluyen desde incendios hasta robos.
Omitir estas coberturas no solo es un riesgo económico, sino que puede implicar el incumplimiento de requisitos legales y municipales.
5. No revisar ni actualizar la póliza con el tiempo
Un error muy extendido es contratar el seguro una vez y olvidarse de él. Sin embargo, los negocios evolucionan: se amplía la terraza, se contratan más empleados o se adquiere nueva maquinaria. Todo esto afecta a la póliza.
Si no se revisa periódicamente, puede ocurrir que la cobertura sea insuficiente o que se esté pagando por coberturas que ya no son necesarias.
Actualizar el seguro asegura que las nuevas necesidades del negocio estén correctamente cubiertas. Además, evita problemas con la aseguradora en caso de siniestro.
Cambios en el negocio que afectan al seguro
Una reforma del local, el cambio de licencia de actividad o la instalación de una terraza pueden requerir modificaciones en la póliza.
Consecuencias de mantener una póliza desactualizada
Mantener una póliza obsoleta puede significar la negativa de la aseguradora a indemnizar ciertos daños, dejando al propietario en una situación económica muy complicada.
Por eso, además de revisar coberturas y evitar errores, resulta útil comparar seguros para bares y restaurantes para encontrar mejores condiciones y garantizar que el seguro evoluciona junto al negocio.