Qué seguro necesita tu perro de caza según su raza y modalidad cinegética

miércoles 18 mar 2026

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Contratar un seguro para tu perro de caza no es solo cumplir con la Ley 7/2023 de Bienestar Animal. Es también adaptar la cobertura al riesgo real al que se expone el animal según la modalidad cinegética que practica y las características de su raza.

Un galgo no corre los mismos riesgos que un sabueso en una batida de jabalí, y un pointer de caza menor no necesita la misma protección que un alano en una montería.

Entender esta diferencia es clave para no pagar por coberturas que no necesitas ni quedarte sin las que realmente importan. Si quieres comparar las mejores opciones del mercado adaptadas al perfil de tu perro, puedes comparar seguros de mascotas y encontrar la póliza más ajustada a tus necesidades.

Perros de caza menor: cobertura base con protección veterinaria

Las razas más utilizadas en caza menor, pointer, braco, setter inglés, perdiguero de Burgos o podenco ibicenco, trabajan en terrenos abiertos persiguiendo perdices, conejos y liebres.

Las lesiones más frecuentes en perros de caza menor son cortes por espinos y alambradas, torceduras y fracturas por caídas en terrenos irregulares, golpes de calor en jornadas largas y picaduras de insectos o mordeduras de serpiente.

Para este perfil, una cobertura que combine responsabilidad civil con gastos veterinarios por accidente suele ser suficiente como punto de partida.

El extravío también es un riesgo real en perros de muestra que trabajan en campo abierto y a gran distancia del cazador. Incluir la cobertura de búsqueda y localización es una decisión inteligente, especialmente en terrenos extensos o con escasa cobertura móbil.

Raza Modalidad habitual Riesgo principal Cobertura recomendada
Pointer / Braco Caza menor en mano Cortes, fracturas, extravío RC + veterinaria + búsqueda
Setter inglés Caza en mano, ojeo Golpe de calor, torceduras RC + veterinaria
Perdiguero de Burgos Caza menor en cuadrilla Picaduras, cortes RC + veterinaria
Podenco ibicenco Caza de conejo Extravío, cortes RC + búsqueda

Perros de caza mayor: máxima cobertura ante riesgos graves

Los perros destinados a la caza mayor, sabueso español, podenco andaluz, alano español, dogo argentino, se enfrentan a riesgos de una gravedad muy superior.

Las lesiones más habituales en perros de caza mayor son cornadas y desgarros por jabalí, fracturas y luxaciones graves, lesiones neurológicas por impacto y, en los casos más extremos, fallecimiento durante la batida.

Para este perfil, la cobertura veterinaria debe tener límites altos por siniestro, ya que una intervención quirúrgica compleja puede superar fácilmente los 2.000 euros.

La cobertura de fallecimiento e inutilización es especialmente relevante en este caso, dado el alto valor cinegético y el coste de adiestramiento de razas como el alano o el sabueso español.

Raza Modalidad habitual Riesgo principal Cobertura recomendada
Sabueso español Batida, montería Cornadas, extravío RC + veterinaria amplia + fallecimiento
Podenco andaluz Montería, rehala Lesiones graves por presa RC + veterinaria amplia + fallecimiento
Alano español Agarre en caza mayor Cornadas, fracturas graves RC + veterinaria completa + fallecimiento
Dogo argentino Agarre, batida Lesiones por jabalí RC + veterinaria completa + fallecimiento

Rehalas: un seguro colectivo para una actividad en equipo

Las rehalas son grupos de perros que actúan conjuntamente en monterías y batidas. Las razas más utilizadas son el podenco ibicenco, el braco, el setter y el sabueso , aunque cada perrero configura su rehala según el terreno y la pieza.

Gestionar el seguro de cada animal de forma individual es ineficiente tanto en tiempo como en coste. El seguro de rehala permite cubrir a todo el grupo bajo una sola póliza, con responsabilidad civil colectiva y coberturas individuales por fallecimiento o gastos veterinarios.

Un aspecto clave del seguro de rehala es verificar el número máximo de perros cubiertos por la póliza y si la RC está activa también durante los desplazamientos al coto, no solo durante la acción de cazar.

Galgos: un perfil cinegético con necesidades específicas

El galgo español merece una mención aparte. Es reconocido por su esbeltez y velocidad en la caza, con un cuerpo aerodinámico que le permite realizar quiebros bruscos , lo que también lo expone a un tipo de lesiones muy concretas: fracturas de extremidades por cambios de dirección bruscos, luxaciones y esguinces graves durante la carrera.

La cobertura más importante para un galgo es la veterinaria con buena cobertura ortopédica, dado que las fracturas en esta raza son frecuentes y su tratamiento requiere cirugía especializada.

Perros de madriguera: pequeños en tamaño, grandes en riesgo

Los perros de madriguera, teckel, fox terrier, son los menos visibles del mundo cinegético, pero sus riesgos son considerables. Trabajan en el interior de madrigueras de zorros y tejones, en espacios estrechos y oscuros donde cualquier accidente es difícil de atender con rapidez.

Las lesiones más frecuentes son mordeduras profundas, aplastamientos, dificultad respiratoria por inhalación de tierra y desorientación que puede derivar en extravío subterráneo.

Para este perfil, la cobertura veterinaria de urgencia y la cobertura de extravío son las más prioritarias, dado que localizar a un perro atrapado bajo tierra puede requerir medios técnicos especializados.

El seguro que no puede faltar: la responsabilidad civil

Independientemente de la raza, la modalidad y el nivel de cobertura elegido, existe una cobertura que ningún perro de caza puede carecer en España: la responsabilidad civil. Desde la Ley 7/2023, es obligatoria para todos los perros.

Además, el Real Decreto 63/1994 obliga específicamente a los cazadores a asegurar la RC derivada del uso de sus perros durante la actividad cinegética.

Un accidente durante una jornada de caza puede tener consecuencias económicas muy graves si el perro causa daños a personas, otros animales o propiedades de terceros.

La RC es la cobertura mínima, no el punto de llegada. El resto de garantías deben construirse sobre ella en función del perfil de cada animal.

Protege a tu perro de caza dentro y fuera del coto

Un seguro de caza actúa durante la temporada cinegética, pero tu perro necesita protección los 365 días del año. Las enfermedades, los parásitos, las revisiones veterinarias y las urgencias no entienden de vedas ni de calendarios cinegéticos.

Un seguro de mascotas complementario garantiza la atención veterinaria integral durante todo el año, cubriendo lo que el seguro de caza no alcanza. Con nuestro comparador seguros de mascotas puedes encontrar en minutos la póliza más completa para tu perro, adaptada a su raza, edad y actividad.