¿Cuál es la esperanza de vida después de una rotura de cadera en personas mayores?
jueves 05 feb 2026

La rotura de cadera en personas mayores es una de las lesiones más delicadas en geriatría, debido a sus consecuencias físicas, psicológicas y sociales. Puede suponer un antes y un después en la vida de quien la sufre, tanto por el alto riesgo de mortalidad como por el deterioro de su calidad de vida.
En España, muchas familias optan por utilizar un comparador seguros de salud para elegir coberturas que incluyan desde atención especializada hasta rehabilitación integral tras una lesión traumática como esta. Esto puede marcar una gran diferencia en el acceso ágil a tratamientos y seguimiento médico.
Esperanza de vida y mortalidad tras una rotura de cadera
La fractura de cadera tiene un impacto directo en la esperanza de vida de las personas mayores. Diversos estudios clínicos coinciden en que:
- Entre un 20% y un 40% de los pacientes mayores fallecen durante el primer año tras la fractura.
- El riesgo es más alto durante los primeros 3 a 6 meses después del accidente.
- Incluso si se sobrevive, la calidad de vida suele disminuir considerablemente.
- La mortalidad se duplica en personas con enfermedades previas como insuficiencia cardíaca o deterioro cognitivo.
Estos datos están respaldados por el estudio "Supervivencia y funcionalidad en ancianos mayores de 85 años con fractura de cadera", publicado en la Revista Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología, que analiza la evolución funcional y la supervivencia tras este tipo de lesiones en adultos mayores.
La fractura de cadera actúa como un marcador de vulnerabilidad en personas mayores.
¿Qué representa una fractura de cadera en adultos mayores?
Una fractura de cadera en adultos mayores no es solo una lesión ósea. Representa un punto de inflexión en la autonomía y funcionalidad del paciente. Esta fractura suele ocurrir por una caída, y su gravedad se intensifica por factores como:
- Fragilidad ósea (osteoporosis).
- Sarcopenia (pérdida de masa muscular).
- Problemas de equilibrio o deterioro visual.
Además de dolor intenso e inmovilización, la fractura conlleva riesgo de complicaciones graves: trombos, neumonía, infecciones, úlceras por presión y pérdida de masa muscular acelerada.
¿Siempre se debe operar una cadera rota?
No todas las fracturas de cadera se tratan de la misma forma, y no todos los pacientes son candidatos a cirugía. Aunque el tratamiento quirúrgico suele ser la primera opción para restaurar la movilidad, hay situaciones en las que se puede optar por alternativas no quirúrgicas.
Cuándo se recomienda operar
- En la mayoría de los casos, la cirugía reduce el dolor, mejora la movilidad y aumenta la supervivencia.
- Se recomienda realizarla dentro de las primeras 48 horas para reducir complicaciones.
- El tipo de cirugía depende del tipo de fractura: parcial, total o fijación interna.
Cuándo puede evitarse la operación
- Pacientes en estado muy avanzado de edad (90+ años) con múltiples comorbilidades graves.
- Personas con enfermedades terminales o condiciones donde la cirugía sería más peligrosa que beneficiosa.
- Casos donde el dolor puede controlarse adecuadamente y la persona ya era completamente dependiente antes del accidente.
En estos casos, el enfoque pasa a ser paliativo o conservador, con control del dolor, prevención de úlceras y soporte respiratorio y nutricional.
Riesgos de no operar
- Inmovilización prolongada, lo que aumenta el riesgo de trombosis venosa profunda y neumonía.
- Dolor crónico que puede volverse difícil de manejar.
- Pérdida total de autonomía, lo que puede afectar también la salud mental.
- Mayor probabilidad de fallecimiento en los meses posteriores al evento si no se toman medidas paliativas eficaces.
No operar una cadera rota implica aceptar un enfoque centrado en el confort, no en la recuperación funcional.
Factores que influyen en la recuperación y supervivencia
Existen varios factores que condicionan la evolución del paciente tras una fractura de cadera:
- Edad: cuanto mayor es el paciente, mayor es el riesgo de complicaciones.
- Estado general de salud: patologías previas como diabetes, insuficiencia renal o demencia son determinantes.
- Nivel de dependencia previo: quienes eran autónomos tienen más probabilidades de recuperarse.
- Rapidez de la intervención médica: el retraso quirúrgico aumenta la mortalidad y las secuelas.
Cada caso debe evaluarse individualmente para diseñar un plan de tratamiento óptimo.
Impacto funcional a largo plazo
Incluso tras una cirugía exitosa, la vuelta a la normalidad no siempre es posible. Muchos pacientes:
- Requieren ayuda para caminar, vestirse o alimentarse.
- No pueden volver a vivir solos.
- Presentan deterioro cognitivo tras la hospitalización.
Solo entre un 30% y un 40% de los afectados recupera su independencia funcional.
La recuperación también depende del acceso a servicios de rehabilitación física intensiva, atención domiciliaria y seguimiento médico continuo.
¿Cómo puede ayudar un seguro de salud?
Contar con un seguro de salud adaptado a las necesidades de personas mayores puede suponer una diferencia enorme en estos casos:
- Cirugía inmediata sin listas de espera.
- Rehabilitación postoperatoria especializada.
- Control riguroso de enfermedades crónicas.
- Acceso a fisioterapia, terapia ocupacional y seguimiento geriátrico.
Por eso cada vez más familias optan por comparar seguros de salud para elegir la opción que mejor se adapte a su situación y necesidades.
Conclusión
La esperanza de vida después de una rotura de cadera en personas mayores es limitada, especialmente en los primeros 12 meses. Sin embargo, un diagnóstico y tratamiento adecuados, junto con una intervención temprana, pueden mejorar significativamente el pronóstico.
Evaluar cada caso de forma personalizada, contemplar los riesgos y beneficios de la cirugía, y garantizar acceso a cuidados médicos continuos es vital para prolongar la vida y mantener la calidad de vida.