Seguro de subsidio: cómo elegir el capital diario según tu sector

viernes 06 feb 2026

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Elegir el capital diario de un seguro de subsidio no es una cuestión técnica, sino práctica: se trata de saber cuánto dinero necesitas al día si no puedes trabajar.

En España, la mayoría de personas se mueve entre 40 y 90 euros diarios, aunque la cifra cambia bastante según el tipo de trabajo, los ingresos mensuales y los gastos que no puedes dejar de pagar. Por eso, antes de decidir, suele ser útil comparar seguros de subsidio en España y ver qué capital encaja realmente con tu situación.

Un error aquí se nota rápido: o cobras poco cuando estás de baja, o pagas un seguro demasiado caro durante años.

¿Qué es el capital diario y por qué define tu protección real?

El capital diario es simplemente lo que recibes por cada día que no puedes trabajar por enfermedad o accidente. Su función principal es:

  • Sustituir ingresos mientras no puedes trabajar
  • Cubrir gastos fijos como vivienda o cuotas
  • Complementar la prestación pública por incapacidad temporal

Cuanto mayor es el capital:

  • Mayor estabilidad económica tendrás
  • Más sube el coste del seguro

Por eso no se trata de contratar el máximo, sino el importe correcto.

¿Por qué el sector profesional cambia completamente el capital recomendado?

No es lo mismo una baja en un trabajo físico que en uno de oficina.

  • Riesgo de accidente o enfermedad
  • Capacidad de seguir trabajando parcialmente
  • Nivel medio de ingresos del sector

Un albañil que se lesiona deja de ingresar de golpe. Un administrativo, en cambio, a veces puede teletrabajar o reincorporarse antes.

Esa diferencia explica por qué el capital adecuado cambia tanto entre sectores.

Capital diario orientativo según sector en España (2026)

Esta referencia no es una regla fija, pero ayuda a situarse:

Sector profesional Riesgo de baja Capital diario habitual Motivo principal
Construcción e industria Alto 60 – 100 € Trabajo físico y paro total
Transporte y logística Medio-alto 50 – 90 € Baja incompatible con conducir
Comercio y hostelería Medio 40 – 80 € Ingresos variables
Oficinas y servicios Medio-bajo 30 – 70 € Posible teletrabajo
Autónomos cualificados Variable 50 – 120 € Dependencia directa del trabajo

Estos rangos deben ajustarse a:

  • Ingresos reales mensuales
  • Gastos fijos personales
  • Capacidad de ahorro disponible

¿Cómo calcular tu cifra sin complicarte?

La forma más sencilla es esta:

  1. Suma tus gastos fijos mensuales
  2. Resta lo que cobrarías de la Seguridad Social
  3. Divide la diferencia entre 30 días

Ese resultado es el mínimo diario que necesitas.

Ejemplo sencillo:

  • Gastos fijos: 1.500 €
  • Prestación pública: 700 €
  • Diferencia: 800 €
  • Mínimo diario: unos 27 €

En la práctica se recomienda:

  • Añadir un 20-30 % de margen
  • Redondear a capitales habituales (30 €, 50 €, 75 €, 100 €)

¿Qué capital corresponde según tu nivel de ingresos?

Referencia rápida utilizada en asesoramiento real:

  • Ingresos bajos (< 1.200 €) → 20 – 40 €/día
  • Ingresos medios (1.200 – 2.000 €) → 40 – 70 €/día
  • Ingresos altos (> 2.000 €) → 70 – 120 €/día

La cifra final depende siempre de tus gastos, pero este rango permite decidir sin cálculos complejos.

Errores que hacen que el seguro no funcione cuando llega la baja

Los fallos más habituales son:

  • Elegir el mínimo solo por ahorrar prima
  • Copiar el capital de otra persona
  • No actualizarlo cuando suben los ingresos
  • Ignorar carencias o límites de la póliza

El resultado suele ser el mismo:

  • Falta de ingresos suficientes durante la baja
  • Pago por una cobertura que no necesitas

¿Cómo acertar con el capital sin pagar de más?

Antes de contratar o modificar tu póliza:

  • Calcula tu necesidad real diaria
  • Revisa la prestación pública que recibirías
  • Ajusta el capital a tu sector y estabilidad laboral
  • Compara varias opciones antes de decidir

La forma más rápida de hacerlo es revisar alternativas en un solo lugar, por lo que resulta útil comparar seguros de subsidio disponibles en España y elegir el capital adecuado según tu profesión.

Conclusión

Elegir el capital diario correcto no va de números complicados. Va de algo más simple: poder seguir pagando tu vida normal si dejas de trabajar un tiempo.

Cuando el capital encaja con tus gastos reales, el seguro deja de ser un gasto inútil y pasa a ser una tranquilidad que solo valoras si algún día la necesitas.