¿Cuáles son los tipos de sedentarismo?
miércoles 31 jul 2024

El sedentarismo se puede clasificar en varios tipos según la actividad física realizada y el nivel de inactividad. Algunas categorías comunes son las siguientes:
- Sedentarismo ocupacional: se refiere a estar sentado o con una actividad física mínima durante las horas de trabajo. Esto es común en trabajos de oficina, donde las personas pasan la mayor parte del día sentadas frente a una computadora.
- Sedentarismo de ocio: se produce cuando una persona dedica gran parte de su tiempo libre a actividades sedentarias, como ver televisión, jugar videojuegos o navegar por Internet, en lugar de participar en actividades físicas.
- Sedentarismo por transporte: se refiere a utilizar medios de transporte pasivos, como automóviles o transporte público, en lugar de caminar, andar en bicicleta u otras formas de actividad física para desplazarse.
Asimismo, tenemos un estudio realizado por la Universidad del Estado de Arizona, Estados Unidos, donde se establece una escala de cuántos pasos se necesitan dar al día para considerar caminar como una actividad física:
- Persona sedentaria o inactiva: si camina menos de 5.000 pasos al día.
- Personas con actividad baja: están en el rango de 5.000 a 7.500 pasos diarios.
- Personas algo activas, pero que no alcanzan las recomendaciones de actividad física saludable: están en el rango de 7.500 y 10.000 pasos diarios.
- Persona activa: si cumple con las recomendaciones de actividad física saludable, lo que significa que camina más de 10.000 pasos al día.
- Personas muy activas: aquellos que caminan 12.500 pasos o más diariamente.
¿Sabías que el sedentarismo puede aumentar el riesgo de enfermedades cardiovasculares?
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¿Qué es el sedentarismo?
El sedentarismo es un estilo de vida caracterizado por una baja cantidad de actividad física o la ausencia completa de ella. Se considera que una persona es sedentaria cuando pasa la mayor parte de su tiempo realizando actividades que requieren muy poco esfuerzo físico, como estar sentado durante largos períodos, ver televisión, jugar videojuegos o utilizar dispositivos electrónicos de forma prolongada, en lugar de participar en actividades que implican movimiento y ejercicio físico.
El sedentarismo se ha asociado con una serie de riesgos para la salud, incluyendo la obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión arterial y otros problemas de salud.
¿Cómo se determina el sedentarismo?
Se determina mediante la evaluación del nivel de actividad física de una persona y el tiempo dedicado a actividades que implican poco o ningún movimiento. Además, se evalúa la cantidad y la intensidad de la actividad física realizada, con recomendaciones que incluyen al menos 150 minutos de actividad moderada a vigorosa por semana.
El uso de dispositivos de seguimiento, como podómetros o aplicaciones móviles, y encuestas específicas también pueden ayudar a determinar el grado de sedentarismo de una persona.

¿Qué enfermedades prevenimos si evitamos el sedentarismo?
Evitar el sedentarismo y mantener un estilo de vida activo es importante para prevenir una serie de enfermedades y problemas de salud. La actividad física regular ayuda a controlar el peso corporal, disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión arterial y la enfermedad coronaria, así como reducir la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 al mejorar la sensibilidad a la insulina y controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Además, el ejercicio puede ayudar a reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, de mama y de endometrio. También fortalece los músculos y los huesos, previniendo trastornos musculoesqueléticos como la osteoporosis y la artritis. Igualmente, mejora la salud mental al reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y prevenir trastornos como la depresión y la ansiedad.
¿Cómo evitar el sedentarismo y la obesidad?
Para evitar el sedentarismo y la obesidad, se debe promover un estilo de vida enfocado en una dieta saludable y actividad física regular. Establecer metas realistas es el primer paso, como comprometerse a realizar ejercicio regularmente, como caminar o practicar deportes, durante al menos 150 minutos a la semana. Además, es importante reducir el tiempo sedentario, incorporando pausas activas durante el día y limitando el tiempo frente a pantallas.
Por otro lado, una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras, junto con porciones controladas, también es fundamental. Mantener un registro de progreso, buscar apoyo de amigos y familiares, y priorizar el descanso y la recuperación son pasos adicionales para mantener un estilo de vida activo y saludable, reduciendo así el riesgo de sedentarismo y obesidad.
Recuerda que además de adoptar hábitos de vida saludables, también la contratación de un seguro de salud o un seguro de vida es un respaldo significativo para enfrentar enfermedades, prevenirla o superar otras situaciones adversas.